A veces conseguimos que nuestros sueños se hagan realidad, en esos momentos nos sentimos las personas más afotunadas del mundo y con razón, porque resulta muy dificil disponer a menudo de esa suerte. Pero otras veces, los sueños son sólo eso y queremos que no acaben nunca porque son esa energía que nos ayuda a vivir los días con sonrisas bobaliconas y momentos soñando despierto.
Ella
Soy metódico y organizado, casi siempre sigo las mimas rutinas. Mis amigos dicen que soy obsesivo compulsivo, pero no es así, yo no tengo que apagar 25 veces la luz del recibidor antes de salir de casa por miedo a que si no lo hago mi familia muera, pero sin embargo suelo hacer siempre lo mismo al levantarme, suelo tener todas mis cosas ordenadas de una manera determinada, para luego encontrarlas mejor y sí, cuando tiendo la ropa las prendas tienen que tener las pinzas del mismo color, pero eso sólo significa que tengo gusto por una estética ordenada y concordante y que al trabajar de analista informático, mi mente está acostumbrada a ordenarlo todo y a analizar cada aspecto de la vida de forma esquemática.
Cada mañana cuando me levanto de la cama siempre hago lo mismo, siempre me levanto antes que ella. Silenciosamente me ducho, me lavo los dientes y me visto para estar preparado. Me encanta mirarla durmiendo, es tan dulce, su pelo se alborota sobremanera por la noche, pero eso sólo le da un aire despreocupado y casero que la hace más atractiva. Siempre duerme con un pijama viejo, muy ancho, creo que era de su padre. Pantalones a cuadros y una camiseta negra que se le ajusta al cuerpo y deja a la imaginación la forma de sus pechos. Por supuesto, siempre, siempre se mete en la cama con calcetines, aunque luego se los quite en mitad de la noche cuando la su cuerpo ha recuperado el calor. Estoy seguro de que su imagen al levantarse, con esa ropa dejada y los pelos alborotados puede parecer poco sexy, pero a mi me encanta, la siento tan cerca al verla así.
Cada mañana después de apagar el despertador se levanta de un salto de la cama. Yo me quedo mirándola y todos los días sonríe al nuevo amanecer, es tan alegre que contagia sus sonrisa a todo el mundo, ilumina todo a su alrededor y te hace olvidar todo lo malo del día anterior. Siempre me sorprende lo rápido que se desprende de su pijama, casi en un abrir y cerrar de ojos está desnuda y se dirige a la ducha. Ese es el mejor momento de la mañana. Puede que muchos piensen que soy un pervertido por mirarla de esa manera, pero es que ver las gotas de agua resbalando por su piel… Tantas veces mi mente ha cabalgado desenfrenada en esos momentos, siempre he deseado entrar con ella, abrir la mampara y sorprenderla con mis besos. Me encantaría recorrer los caminos dibujados por el agua en su brillante piel con mis dedos, con mi lengua, y fundir nuestros cuerpos en un abrazo eterno bajo el calor del agua de ls ducha. Sus manos recorren metódicamente cada milímetro de su piel, esparciendo el gel por todo su cuerpo y yo anhelo ese trato en mi piel. Pienso en ponerme de cara a la pared y sentir cómo sus manos enjabonan mi espada, mi culo, mis piernas y cómo rodeándome con sus brazos y pegando sus pechos a mi espalda, aplica el mismo cuidado en mi pecho, mi barriga y cómo traviesa se detiene en mi erección, inevitable, para masajearme con una sonrisa pícara y excitarme aún más. Mis manos no pueden hacer más que sumarse a sus caricias y echados los brazos hacia atrás agarro sus nalgas fuertemente y las masajeo, pegando aún más su cuerpo al mío. Mis dedos juguetones se cuelan entre su culo encontrando su sexo mojado por el agua y por la excitación de nuestros masajes. Siempre me ha sorprendido lo caliente que es, a pesar de la temperatura del agua, mis dedos se queman al entrar en ella, al penetrarla poco a poco y al sentir cómo, aún más excitada su sexo se abre aún más.
-Deja de jugar con tus manos y date la vuelta.- susurra en mi oído. Me comporto como un autómata y me giro casi bruscamente con una de sus manos aún sujeta a mi miembro a punto de estallar.
No puedo negar mis deseos, no puedo dejar de mirarla y de acariciarla, pero por si se me ocurriera estropear ese momento con alguna estúpida frase, ella me cierra la boca con su labios, rodeando mi cuello con sus brazos y aferrándose a el como si en cualquier momento pudiera caer al vacío. Mi sexo hinchado se pega a su vientre y con la presión lo siento palpitar entre los dos, ella también lo siente y mirándome a los ojos, con una sonrisa en sus labios, da un saltito y me rodea la cintura con sus piernas. Comprendo al momento su juego y apuntándolo con la mano coloco mi verga en la entrada ardiente que ella me ofrece. Entonces como activado por un resorte disparado al sentir su contacto, empieza la locura, el desenfreno de nuestros cuerpos enlazados y ensartados el uno en el otro. La sujeto por el culo y acompaño su sacudidas que hacen que entre y salga de su calor, de su ardiente cuerpo a un ritmo endiablado, sin embargo no quiero terminar, no quiero que este momento se acabe nunca, es tan delicioso sentir sus cuerpo rodeándome, estar dentro de el y cómo el agua nos baña a los dos mezclándose con nuestro sudor, nuestra saliva y el fruto de nuestro sexo que pararía el mundo en ese instante preciso en que ella se convulsiona y se agarra fuertemente a mi, su boca se aferra a la mía y nuestros orgasmos se unen bajo la lluvia artificial y nuestros cuerpos son arrastrados por el agua, liberados del ardor y fundidos como dos muñecos de barro en el agua con un abrazo eterno y en miles de besos.
Cada día ella sale de la ducha y me deja así, absorto en mis deseos y soñando con tenerla a mi lado para hacer realidad esos sueños húmedos que manchan cada mañana la alfombra que hay al lado de la ventana de mi salón, desde la que veo cada mañana, a través de la de su habitación cómo se prepara para ir a trabajar, hasta que un día reúna el valor para hablar con ella.

4 comentarios:
Querido Luzbel, qué dulces sueños tienes, qué maravilla sentir así a la dueña de tu corazón...qué bello saber que uno tiene el sol radiante a su lado en dias de lluvia y niebla.
Es un placer leerte, sentirte, entenderte y sonrio ante tu dulzura.
Un beso cielo.
Acabo de hacer un charco... (no, no en mi sexo aunque podría...) si no babeando... De donde has sacado esa faceta tan... dulcesoñadora?
Wau!! Si yo fuera ella... me moriría de ganas por que un día al despertar... dieras el paso de decirme todo lo que sientes...
¿Porque no le metes una nota con este post por debajo de la puerta?
;-) Muám
P.d: Ni que decir tiene que me alegra muchisimo verte... lo sabes verdad?
¿Dónde están tus letras, amado Luzbel? En los túneles que llevan a tu madriguera resuenan los incesantes ecos de tus palabras, ¿a qué esperas para dejarlas sobra el papel? Esperando de nuevo tus historias y tus sueños, te dejo un beso...
buen texto, sigue en ello, volveré por aquí..
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